El fín de semana estuve en Bogotá, dónde dí mi ultimo Generación Líderes 2.0. Si, ya casi terminamos la gira de 30 meses dónde visitamos 23 países y 100 ciudades…. Si, increible.
Cómo muchos de ustedes saben, el contenido de GL 2.0 comenzaba con el tema de la humildad y cuán necesario es que los líderes tengamos esta característica para que en nuestro ministerio brille Cristo por sobre todo, y en las ultimas semanas he estado meditando bastante en esto. Hoy definitivamente es contracultural exaltar esta virtud y uno de los aspectos en que más la hemos perdido de vista es en la manera que usamos el dinero. Me refiero a que nuestra cultura nos ha enseñado a aparentar y hacer contar cada centavo que tenemos en demostrarle a otros lo que poseemos y encima en las ultimas décadas la iglesia lo ha espiritualizado.
A mi me da tristeza observar que hoy ya es moneda corriente que miles de cristianos prediquen que tener dinero es sinonimo de bendición y que si Dios te bendice necesariamente te va a prosperar economicamente….No me mal entiendan, tampoco quiero hacer una espiritualización de la pobreza porque ese fue otro error hermeneutico que lastimó a la iglesia y en especial a muchos ministros. De hecho, tengo amigos que creen que es más espiritual ser pobre que ser rico, y me parece también una ridiculez. Pero definitivamente no creo que bendición sea sinonimo de dinero y que Dios esté obligado a darnos dinero para demostrarnos su amor. Pero volviendo al tema de la humildad; definitivamente la humildad debe también expresarse en nuestra manera de usar el dinero. Por ejemplo: ¿Para qué compramos simbolos de status? Me refiero a cosas de marca. ¿Las compramos porque son mejores o las compramos porque la marca dice que tenemos más dinero? No se. Quizás estoy entrando en un terreno de sutilezas, pero creo que es importante detenerse a pensar en estas cosas. En muchos congresos de jóvenes escucho decir que ser cristianos es ir en contra de la corriente. ¿De que se trata eso? ¿Será que solo se refiere a no bailar, no fumar, no tomar y no decir malas palabras? ¿O tendrá que ver con esas sutilezas también? La otra vez escuchaba a un hermano de una iglesia en Centro América hablar de sus Hummers.. Si, en plural y yo pensaba: ¿Qué será que Dios piensa de eso? ¿Para qué alguien necesita más de un Hummer en un país de centro américa dónde si apenas entran en la ruta y hay tanta gente pasando necesidad? O mejor dicho ¿Por qué lo necesita?
Hace un tiempo algún amigo (ya no recuerdo quién fue) me pasó una entrevista que le hicieron a Warren Buffett, el segundo hombre más rico del mundo y he aquí 7 cosas que se desprendieron de esa entrevista que le hizo la TV y algunas recomendaciones que hizo:
1. Compró una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos.
2. Todavía vive en la misma pequeña casa en Omaha que compró luego de casarse hace 50 años. Él dice que tiene todo lo que necesita en esa casa. Su casa no tiene ningún muro o reja.
3. Él maneja su propio carro a todos lados y no anda con chofer o guardaespaldas.
4. Nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo.
5. Su compañía, Berkshire Hathaway, es dueña de 63 compañías. Él le escribe sólo una carta cada año a los CEOs de estas compañías, dándole las metas para el año. Nunca convoca a reuniones o los llama regularmente.
6. Él le ha dado dos reglas a sus CEOs.
Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas.
Regla número 2: No olvidar la regla número 1.
7. Bill Gates, el hombre más rico del mundo, lo conoció apenas hace 5 años. Bill Gates pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando Gates lo conoció, la reunión duró diez horas y Bill Gates se volvió un devoto de Warren Buffett.
Su consejo para la gente joven: Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted. Recuerde:
A. El dinero no crea al hombre,sino que fue el hombre el que creó el dinero.
B. La vida es tan simple como usted la haga .
c. No se vaya por las marcas. Póngase aquellas cosas en las que se sienta cómodo.
D. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan.